Tus bellas trenzas (V. 2.0)

Ahí estás, esbelta, callada,

ofreciendo el cuerpo a mis manos muertas,

tu semblante joven y la piel tan tersa,

palpo sensaciones de que estás inquieta

Al verte, mis dedos se tornan nerviosas culebras,

locos por robarte de tu piel poemas,

ciegos por sorber de aquellos lamentos

esas dulces lágrimas que hoy están secas

¡Pasaron los años sin darme ni cuenta

y tú sí has sabido mantenerte bella!

Ese cuerpo pleno de curvas ligeras,

ese largo cuello que tanto mimaron las palmas del joven poeta,

ese bello talle que es tu cadera,

abrazarlo añoro, sentirlo muy cerca…

Ahí estás, brillante, provocadora, plena,

sorpresa en tu boca, el alma serena,

desnuda en mi estancia y esperando alerta

que mis manos quieran acariciar tus venas

¡Pasaron los años sin darme ni cuenta

y tú sí has sabido mantenerte bella!

Ahora mis dedos carecen de fuerza

y mi vista entera es tu esclava ciega;

lloras en silencio, siento tu tristeza,

hierática estás mirando marchar al viejo poeta

Postrado en el lecho te siento tan cerca…

La pena me embarga por tañer tus sedas,

y tú ahí, enhiesta, tan lejos, tan cerca…

Admiro tus cuerdas, el mástil, la caja, tu puente de fina madera…

Pasaron los años sin darme ni cuenta

y tú sí has sabido mantenerte bella

¡Ay, guitarra mía…

cuántas melodías peinaron tus trenzas!

-o-o-o-o-o-

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