Hombre invisible

Sin amigos, sin familia, sin destino…

y tan cobarde por sentirte perseguido en mi presencia,

hasta el punto de correr para perderte en la amiga oscuridad

Huyes presto por marcar esa distancia de la cual soy fiel testigo,

buscas yermos roquedales y te acunas en los negros enemigos

de esa dulce claridad que nos da vida…

Sé qué piensas, viejo amigo…

Sé qué temes, camarada…

Sé que ansías liberarte de estos miedos que te acechan tras la espalda…

Sé que aterras que pretendan devorarte sin que puedas ni siquiera darte cuenta…

Pero ambos somos unos reos perseguidos… Tú por ella,

yo por ser el personaje inconsentido al que nunca das la cara…

Somos duchos camaradas,

somos tristes peregrinos que bogamos en el mar de una locura…

¿De qué huyes, ser invisible…? ¿De ti mismo…? ¿A quién persigo, sino a mí…?

No eres nada sin mis trazos, Juan Sin Nadie…

Tú me huyes, Juan Sin Sombra, yo te sigo,

porque ambos somos uno inseparable sin haberlo decidido

Soy quimera sin tu cuerpo al contraluz, mi triste amigo…

Somos sombras de un pasado…

Somos chispas de un presente ya acabado…

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