La cajita

Abrió la pequeña cajita de regalo y observó los verdes ojos de su amada… Allí reposarían sus miradas…, para él sólo, para siempre, sin que nada ni nadie las robara…

 

-o-o-o-o-o-

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Microrrelato. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s