Versos plebeyos

Mi modesta botica no tiene nada,

abre de noche y por la mañana.

Mi modesta botica tiene muy poco,

si acaso aspirinas y sal de yodo.

Mi modesta botica siempre está abierta,

para el que quiera tentar su cesta.

 Mi modesta botica sirve al mendigo,

al rico, al sano y al maldecido.

Mi modesta botica muere de sed,

de ciencia, arte y más saber.

 Mi modesta botica regala todo,

de esta manera y a cualquier modo.

Mi modesta botica no me ha quebrado

porque la quiero enamorado.

Mi modesta botica expende sueños;

los míos, tuyos y los ajenos.

Mi modesta botica cierra mañana,

pero es mentira, querida dama.

Mi modesta botica ya se retira;

es noche oscura y está vencida.

¡Vuelve mañana, querida gente,

mi botica abierta será tu oyente!

-o-o-o-o-o-

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