La biopsia

Sé que te va a resultar extraño lo que te voy a contar. Lo voy a hacer porque se trata de ti; tu amable proximidad me da mucha tranquilidad y confianza.

Atiéndeme un momento y verás que no miento cuando te afirmo que fue terrible. Nunca había tenido una experiencia tan desagradable como ésa.

El pinchazo que sentí fue muy doloroso…

Perdón; aún no me he presentado… aunque en realidad no tiene mucha importancia, por el momento; si te parece, llámame “X” hasta que sepamos el final. Nos conocemos desde hace poco tiempo pero es necesario que hablemos. Quizá después no nos dejen.

Yo soy tu… semejante. Tenemos muchas cosas en común y, aunque no lo creas, nos colocaron aquí de una forma gratuita y casual, sin consultar siquiera nuestra previa voluntad. No voy a extenderme; no estoy aquí para enredarte con ideas filosóficas y explicaciones científicas, sino contarte los hechos.

Al grano, pues. Como te decía, el pinchazo que sentí fue muy doloroso; me extrajeron una pequeña muestra de tejido para analizarlo con sus sofisticados aparatos. Lo cierto es que dentro de unos pocos minutos voy a conocer el resultado de esa biopsia. Sí, una “biopsia”. He tenido la paciencia suficiente para escuchar todo atentamente y llegar a entender el concepto y asumir sus consecuencias.

Palabra terrible donde las haya… ¿verdad? Yo todavía tiemblo al escucharla y he sido el “agraciado” con su primer premio: el de la angustia. Espero que tú nunca llegues a conocer este sentimiento.

Verás; es algo extraño cuando escuchas decir… “va a ser necesaria una biopsia”…

Cualquier cosa que te diga me va a parecer insuficiente para describirte la desesperación que destapa la odiosa palabreja médica. Indica que “algo” han encontrado en ti que no es muy normal, y eso es ya suficiente motivo de preocupación.

… ¿Que por qué la biopsia?.. La verdad es que no lo sé, exactamente. No lo explicaron. Creo recordar que hablaron algo sobre una especie de “aberración”, una rara mutación que en el futuro puede tener un desenlace inesperado para mí.

Hoy voy a saber el resultado y no miento si te confieso que estoy algo nervioso…; mejor dicho…, muy nervioso. Quiero…, necesito escuchar algo positivo, algo que me dé esperanzas de vivir.

Sí… es posible, a lo mejor no es nada… una falsa alarma, un fallo en el diagnóstico previo; como mucho, algo leve que no pueda sanar con la medicina tradicional; pastillas, inyecciones, ya sabes, “potingues” de esos… A lo mejor mis temores son infundados y tú y yo tendremos la oportunidad de celebrarlo más adelante. Nos acordaremos después de esta charla y nos reiremos juntos.

Pero… te confieso que ahora no sé qué hacer. Estoy desmoralizado; se me eriza el pensamiento ante lo desconocido y mi mente está tremendamente desordenada; quiero saber y no saber, huir y llegar cuanto antes, reír y llorar, callar y enmudecer… todo al mismo tiempo… ¿Lo entiendes? Es difícil de explicar.

Estos minutos de espera se me están haciendo insoportables.

Me dan ganas de esconderme en lo más profundo y no salir jamás. Sin embargo lo más asfixiante de todo esto es que nada está en mis manos; ellos son los únicos dueños y esta impotencia me deja inerme. No tengo escapatoria. Cada vez queda menos tiempo y sólo ellos, exclusivamente ellos, habrán de decidir cómo actuar, llegado el caso.

Escucha: ya llegan los doctores; espera un momento, no digas nada…, he de estar atento a sus explicaciones…

Lo sentimos mucho… el diagnóstico se confirma. La mutación es tan grave que mantenerle con vida sería irresponsable. La analítica de la muestra indica la doble presencia del cromosoma 21; con toda probabilidad sufrirá el síndrome de Down en su grado más profundo. Usted y su esposo deben decidir si siguen con el embarazo, señora Báñez…,

¿Has oído eso? ¡Están hablando de deshacerse de mí!..

… Nos tememos que este feto será inviable a muy corto plazo debido a sus graves deformaciones, pero la cerebral es quizá la más grave. Además, su nacimiento pondría en peligro la vida del mellizo. Debe plantearse seriamente el aborto inducido y el alumbramiento de su otro hijo. Son ya cerca de cuatro meses de gestación y no podemos esperar ya mucho más. Es la única solución. Pero… ustedes deciden…

Hermano… No me quieren… Creo que debemos despedirnos…

-o-o-o-o-o-

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